viernes, 7 de febrero de 2014

Mi historia con la fotografía

Aún recuerdo a mi padre haciendo fotos con su máquina.

No recuerdo la marca (Me suena Contaflex), aunque estoy seguro de que el objetivo era Zeiss-Ikon.


Era de carrete de 35 mm, y no tenía ni fotómetro ni telémetro. Por eso mi padre tenía un fotómetro externo que servía para saber las condiciones de luz.

La distancia se medía con un metro o se ponía a infinito y ya está.

Recuerdo que me enseñó cómo funcionaban los filtros de color para fotos en blanco y negro.
Si pones el filtro rojo las nubes salen mejor

Cuando, después de casado, fuimos a las Canarias en 1975 nos compramos una cámara Yashica de objetivo fijo.
Era un 50 mm y recuerdo que era muy luminoso.

Por desgracia la perdimos, años más tarde, estando de “caravaning” en Noruega.

Entonces nos compramos la primera cámara seria. Una Nikon de las de 35 mm. Era una F-401S con dos objetivos; un 35-70 y un fabuloso 70-200 f/4 de focal continúa.
Hice muchas fotos magníficas con esa cámara.

En el año 2002 me regalaron una Sony Cybershot DSC-F717 de 5 Megapíxeles.  Qué maravilla de cámara. Hacía fotos a oscuras. ¡Enfocaba sola! Y en modo automático ¡siempre salían bien las fotos!
Así hasta el año 2005, cuando cambié la antigua Nikon de 35 mm por otra digital.

Una D50 con objetivo SIGMA 18-200.

He hecho miles de fotos con esa cámara y nunca me ha fallado. Incluso después de casi ahogarse en un diluvio que nos pilló en Dubrovnik.

La tuve que secar con un secador de pelo y muchísimo cariño hasta que, por fin, resucitó.

Reconozco que, hasta hace muy poco, siempre la llevaba en “automático” y dispara por aquí, dispara por allá.

Sólo encuadrar y disparar. A veces, haciendo un exceso, seleccionando uno de los programas de la máquina (Macro, Paisaje, Contraluz…)

Es ahora, que he aprendido un poco más, que la llevo casi siempre en “A” (Prioridad a la apertura) e intentando ser un poco más creativo.

Ahora, que tengo tiempo, a leer blogs de fotógrafos, artículos técnicos y a aprender lo que tendría que haber aprendido mucho antes.

Pero ya dicen que “Nunca es tarde…

No hay comentarios:

Publicar un comentario